Durante la brama de otoño
los jóvenes ciervos luchan entre sí
pero los viejos machos son solitarios
como solitarios eran los místicos,
y mientras unos descienden de las
montañas
a los bosques y valles para aparearse,
los otros se alejan a lugares elevados.
La poesía llega a veces con dificultad,
muy lentamente; con la misma lentitud
ascienden los viejos ciervos la montaña,
deteniéndose a menudo, inclinando
sus largos cuellos hacia la tierra
con tal humildad y sosiego que nadie
podría decir si rumian o rezan.
Diego Ignacio Muzzio
Schubert: Piano Sonata in B Flat Major, D. 960 II. Andante sostenuto
Alfred Brendel
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.