"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..."(Miguel de Unamuno)


domingo, 1 de octubre de 2017

Belleza de las tormentas







Chad Cowan es editor de vídeos. Lleva diez años persiguiendo la "belleza de las tormentas". Su último trabajo es Fractal (2017), un vídeotimelapse en el que ha reunido varias tormentas supercelulares que han tenido lugar en Texas y Dakota del Norte durante los últimos seis años. El vídeo ha sido grabado en 4K con una cámara Canon 5DS. 

La música es de Arvo Part.



Pasó ya la tormenta;
los pájaros gorjean; la gallina
ha tornado al camino
y vuelve a cacarear. Sereno el cielo
surge a Poniente, sobre la montaña;
despéjanse los campos
y aparece en el valle el claro río.
Todo pecho se alegra; en todas partes
renacen los rumores;
el trabajo prosigue.
A contemplar el cielo, el artesano,
obra en mano, cantando,
asómase a la puerta;
sale la joven a coger el agua
de la reciente lluvia;
repite el verdulero
de camino en camino
el cotidiano grito.
He ahí el sol que retorna y que sonríe
por pueblos y colinas ...

Giacomo Leopardi, Canto XXIV, La calma después de la tormenta.





viernes, 29 de septiembre de 2017

Un instante





Foto autor desconocido


La mariquita
posada en mi cabello,
prendedor rojo.

Susana Benet






sábado, 16 de septiembre de 2017

Catastro





Permite que la naturaleza te enseñe la quietud.


Villamanín (León). Vista parcial




Donde amapola, di ababol, y, si se puede, cardo. Y al vino,
vino. Donde collado, altozano o alcor, otero,
escribe llanamente cerro, alto o cuesta, loma. No digas
lo que nunca se dijo, lo que no se dice
en tu pueblo. Más vale mayo frío, la paja
poca y el trigo mucho. No impongas a la tarde
la añoranza si es falsa o aprendida, anota
simplemente el silbido del viento
en los linares. No recuerdes la muerte aunque
te tenga, piensa que de tanta mies se emboza
el peine cada día, que eres este momento. Y al vino,
vino, sólo la miga, el tuétano. Tampoco
hables más de la infancia para embaucar al olvido, precisa
simplemente la orfandad del muérdago
en el hayedo. Más vale mayo frío. Si tempero,
arraigas; si membrillo, aromas; si cierzo, tiritas. Di
berro, ortiga, di bálago, acebal. No niegues la palabra
amor, tampoco entrega, ni prodigio, ni tú. Ahora
bien, antes de escribirlas, hazlas.

Fermín Herrero




Montaña Central Leonesa: Valle de Arbas.


La poesía de la Tierra nunca ha muerto.

J. Keats



"Es imprescindible que no dejemos que la muerte reine sobre nosotros, que el nihilismo gobierne nuestros actos", resaltar el valor intrínseco de "lo sagrado", que "fija lo espiritual y pervive en la armonía y en la belleza". Así, "los castellanos y leoneses deberíamos enorgullecernos, mimar y escuchar a los que guardan la llama de lo sagrado", recordando que entre los cinco primeros Premios Castilla y León de las Letras figuran tres Premios Cervantes (Miguel Delibes, Antonio Gamoneda y José Jiménez Lozano) y "un poeta crucial, decisivo para la lírica española contemporánea, Claudio Rodríguez, el mejor poeta del siglo XX".

"Luchar también contra la pérdida de la memoria, que sostiene el hilo que nunca debe romperse, el de la tradición".

Fermín Herrero, fragmento del discurso Premio de las Letras Castilla y León 2014





miércoles, 6 de septiembre de 2017

Milagro de la mañana ...






Eternidad son todos los instantes, 
que mide el grano que el reloj desgrana.



Imagen relacionada
Catedral de Lois (Catedral de la Montaña). Imagen: Luis Ángel Arribas



Un prodigio de Dn. Ramón María del Valle-Inclán:


Tañía una campana
en el azul cristal
de la paz aldeana.

Oración campesina
que temblaba en la azul
santidad matutina.




sábado, 2 de septiembre de 2017

Pantanos de León






El pantano de Luna en agosto de 2015.


El puente atirantado que aparece, "Puente Ingeniero Carlos Fernández Casado", cruza el embalse de Barrios de Luna (León) formando parte de la autopista Ruta de la Plata (AP-66). Fue inaugurado en 1983, siendo durante algunos años el puente atirantado con el vano más largo del mundo.







Vídeo a vista de dron del "Puente Viejo" del Embalse sobre el río Aralla, en septiembre de 2016.
En abril de 2016 se encontraba a tope de su capacidad.

Lugar tantas veces visitado en la niñez con mis padres y hermanos, y de excursiones habituales en la adolescencia. Cuando era pequeña lo pasaba fatal al cruzarlo, me parecía que, en cualquier momento, el coche de mi padre podía caerse al Pantano. Manías.

Es maravilloso observar la gama de azules que proyecta el agua 





Debido a la sequía que nos asola, éste es su estado actual. Se pueden apreciar los vestigios de los pueblos que fueron anegados por las aguas.





Otro de los pantanos en situación parecida es el pantano de Riaño, uno de los de mayor capacidad de la Comunidad de Castilla y León. Situado en una ubicación maravillosa, dentro del Parque Regional de los Picos de Europa., en la Montaña Oriental Leonesa.

La falta de lluvia y nieve del pasado otoño e invierno, unida a la pertinaz sequía actual, dan como resultado que se encuentre en los niveles más bajos de almacenamiento de su historia. Fue en 1987 cuando se cerraron definitivamente sus compuertas y comenzó a embalsar agua. Su construcción estuvo llena de controversias, se comenzó en 1965, pero diferentes reclamaciones y recursos hicieron que se prolongara durante más de veinte años.

Esperemos que llueva.




lunes, 7 de agosto de 2017

Ven ...






Ven: paseemos
otra vez junto al río.
Él no lo sabe.

José Cereijo




 
 
 
 
 

domingo, 6 de agosto de 2017

Pasear es leer ...







"El mundo matinal que se extendía ante mis ojos me parecía tan bello como si lo viera por primera vez”



Pasear –respondí yo- me es imprescindible, para animarme y para mantener el contacto con el mundo vivo, sin cuyas sensaciones no podría escribir media letra más ni producir el más leve poema en verso o prosa. Sin pasear estaría muerto, y mi profesión, a la que amo apasionadamente, estaría aniquilada. Sin pasear y recibir informes no podría tampoco rendir informe alguno ni redactar el más mínimo artículo, y no digamos toda una novela corta. (...) De imágenes y vivas poesías, de hechizos y bellezas naturales bullen a menudo los lindos paseos, por cortos que sean. Naturaleza y costumbres se abren atractivas y encantadoras a los sentidos y ojos del paseante atento, que desde luego tiene que pasear no con los ojos bajos, sino abiertos y despejados, si ha de brotar en él el hermoso sentido y el sereno y noble pensamiento del paseo. Piense cómo el poeta ha de empobrecerse y fracasar de forma lamentable si la hermosa naturaleza maternal y paternal e infantil no le refresca una y otra vez con la fuente de lo bueno y de lo hermoso. Piense cómo para el poeta la instrucción y la sagrada y dorada enseñanza que obtiene ahí fuera, al juguetón aire libre, son una y otra vez de la mayor importancia. Sin el paseo y sin la contemplación de la naturaleza a él vinculada, sin esa indagación tan agradable como llena de advertencias, me siento como perdido y lo estoy de hecho. Con supremo cariño y atención ha de estudiar y contemplar el que pasea la más pequeña de las cosas vivas, ya sea un niño, un perro, un mosquito, una mariposa, un gorrión, un gusano, una flor, un hombre, una casa, un árbol, un arbusto, un caracol, un rostro, una nube, una montaña, una hoja o tan sólo un pobre y desechado trozo de papel de escribir, en el que quizá un buen escolar ha escrito sus primeras e inconexas letras. Las cosas más elevadas y las más bajas, las más serias y las más graciosas, le son por igual queridas y bellas y valiosas. No puede llevar consigo ninguna clase de sensible amor propio y sensibilidad. Su cuidadosa mirada tiene que vagar y deslizarse por doquier, desinteresada y carente de egoísmo; tiene que ser siempre capaz de disolverse en la observación y percepción de las cosas, y ha de postergarse, menospreciarse y olvidarse de sí mismo, sus quejas, necesidades, carencias, privaciones, como el bravo, servicial y dispuesto al sacrificio soldado en campaña. De otro modo, pasea tan sólo con media atención y medio espíritu, y eso no vale nada. Tiene que ser en todo momento de compasión, de identificación y de entusiasmo, y ojalá que lo sea. Tiene que alzarse a elevado arrebato y hundirse y saber descender a la más profunda y mínima contrariedad, y probablemente sale. Pero ese fiel y entregado disolverse y perderse en los objetos y ese celoso amor por todas las manifestaciones y cosas lo hacen feliz, como todo cumplimiento de obligación hace feliz y rico en lo más íntimo a quien tiene una obligación que cumplir. Espíritu, entrega y fidelidad lo satisfacen y elevan sobre su propia e insignificante persona de paseante, que con demasiada frecuencia tiene reputación y mala fama de vagabundeo e inútil pérdida de tiempo”.

Robert Walser, El paseo.


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