"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..."(Miguel de Unamuno)


lunes, 16 de febrero de 2015

Un soneto invernal

 
 
 
 
 
Un precioso vídeo para una canción maravillosa, de esas que me han acompañado siempre, siempre, siempre... nació en 1955, yo no había llegado a este mundo pero, cuando la descubrí, la guardé como una delicia para el alma; recuerdo ese momento como si fuera hoy ... y aquí sigue, muy dentro...

La vida es un misterio maravilloso...entretejida, desde el principio, en los planes de Dios. Gracias, Señor, por la vida, por la inagotable fuente de la vida, por tu Amor.
 
 
Dijo un petirrojo: La primavera nunca llegará,
más nidos no he de construir.
Dijo un rosal: Tanta helada me destruirá,
mi savia no me ha de volver a nutrir.
La Media Luna dijo: La noche es algo tan largo, lento,
que no quiero crecer ni menguar.
El Océano dijo: Hace mucho que estoy sediento
pues los ríos de la tierra son un erial.
  
Pero vino la primavera y construyó el petirrojo,
y en su garganta vibró un canto de amor.
Se marchó la escarcha, y el color rojo
vistió la savia de tallo, hoja y flor.
Brilló la Luna. El Océano el sol bebió,
y si su azul rizó, su sed nunca apagó.


Christina Rossetti
 


 
 

8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias, São, me alegro de que te guste.

      Un beso.

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  2. Respuestas
    1. Pero, ¡Toro!, si es un poema lleno de esperanza...
      Inválida desde muy joven , siempre tuvo un gran amor a la vida y a su fe religiosa, dejó poemas muy bellos... ¡de cursi nada, Toro! Fue una mujer fuerte, luchó mucho, y hasta muy tarde no se reconoció su valor como poetisa...
      Lee este (De profundis), siempre habla de esperanza:

      ¿Por qué el cielo se alza distante?
      ¿Por qué la tierra cuelga lejana?
      Ajena tiembla la estrella,
      Brillando opaca, constante.

      No me importa alcanzar la luna,
      Un círculo de monótona sinfonía;
      Repitiendo incansable la misma melodía,
      Lejos de mi, de mi ternura.

      Yo nunca contemplo el fuego disperso
      De las estrellas, o del sol su ardiente sendero,
      Todo mi corazón conjuga un solo deseo,
      Un vano sentimiento reseco.

      Pues atada yazgo bajo la trémula lanza,
      Alegría, belleza, danzan lejos de mi alcance,
      Comprimo mi corazón, estiro mi romance,
      Y temblorosa acaricio la esperanza.

      Besos, Toro.

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  3. Vale, no sabía nada de su invalidez....
    Desde luego que tiene mérito.

    Ahora lo leo de otra manera.

    Besos.

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    1. Me alegro de que lo leas de otra manera.

      Besos, Toro.

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  4. Has hecho bien en guardarla Rosa, porque es una joya. Yo también me la guardo, porque es preciosa. Un fuerte abrazo y buen fin de semana. @Pepe_Lasala

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    1. Es cierto, es una joya, Pepe.

      Un fuerte abrazo y buen fin de semana para ti también.

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