"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..."(Miguel de Unamuno)


domingo, 1 de febrero de 2015

Sin miedo...

 
El agua tiene sus mundos:
 el de la nieve encantada,
  el peregrino del río,
el de la ola en volandas,
el ermitaño de un pozo
el de las lluvias de plata.
 
Jaime García-Máiquez
 
 
Villamanín. Nevada  enero de 2015
 
 
¡Contundente nevada!



Te equivocas, sin duda. Alguna vez alcanzan
tus manos el milagro;
en medio de los días indistintos,
tu indigencia, de pronto, toca un fulgor que vale
más que el oro puro:
con plenitud respira tu pecho el raro don
de la felicidad. Y bien quisieras
que nunca se apagara la intensidad que vives.
Después, cuando parece que todo se ha cumplido,
te entregas, cabizbajo, a la añoranza
del breve resplandor maravilloso
que hizo hermosa tu vida y sortilegio el mundo.

Tu error está en creer que la luz se termina.
Al cabo de los años he llegado a saber
que en la naturaleza del milagro
se funden lo fugaz y lo perenne.
Tras su apariencia efímera,
el relámpago sigue viviendo en quien lo vio.
Porque su luz transforma y ya no eres
el hombre aquel que fuiste antes de que en tus ojos,
de que en el fondo oscuro de tu ser fulgurase.

No, la luz no se acaba, si de verdad fue tuya.
Jamás se extingue. Está ocurriendo siempre.
Mira dentro de ti,
con esperanza, sin melancolía.
No conoce la muerte la luz del corazón.
Contigo vivirá mientras tú seas:
no en el recuerdo, sino en tu presente,
en el día continuo del sueño de tu vida.


Eloy Sánchez Rosillo, Luz que nunca se extingue.
 
 

 
 
Camina, camina con esperanza en tu corazón.
 
Y nunca caminarás solo,
nunca caminarás solo...
 
 
Gracias, José Antonio. Siempre.
 
 
 
 
 

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Sí, de cuento, pero debemos conocer qué opinan las vacas...

      Besos, Toro.

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