"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..." (Miguel de Unamuno)


jueves, 26 de noviembre de 2015

Arrebata






Al oscurecerse el monte,
arrebata el granate 
de las hojas del arce.

 Buson



martes, 24 de noviembre de 2015

viernes, 20 de noviembre de 2015

Un bucólico paseo entre hayas




Setas, hayedo de Tronisco. Montaña Oriental Leonesa



Un estrecho sendero rodeado por un profundo bosque,
es de noche en las montañas.
Las hojas de otoño ya han caído.
No hay lluvia, pero las rocas están cubiertas de musgo.
Volviendo a mi ermita, por un camino que pocos conocen,
con una cesta de setas frescas
y un cántaro de agua pura del pozo del templo

De noche, en las profundas montañas
me siento a meditar.
Los asuntos de los hombres
nunca llegan aquí.
Todo está tranquilo y vacío,
todo el incienso se lo ha llevado
la noche infinita.
Mi vestido es ahora un manto de rocío.
Sin poder dormir, salgo a pasear a los bosques.
De repente, sobre el monte más alto,
aparece la luna llena

Cuando todos los pensamientos
se extinguen
me deslizo en los bosques
y recojo
pan y quesillo.

Como el pequeño río
que sigue su camino
entre piedras con musgo,
yo también, en silencio
me vuelvo claro y transparente

Durante más de setenta años
no he dejado de marearme
al observar a los hombres;
he cesado de intentar entender
lo bueno y lo malo de sus acciones.
Andar siempre especulando
es un signo de debilidad.
Nieve profunda
en la noche profunda.
Bajo la ventana
golpeada por el tiempo,
una barra de incienso
 
Ryokan





Un vídeo ¡precioso!




Una ruta para el otoño. Se trata de adentrarnos en el hayedo de Tronisco, en las inmediaciones de Cofiñal, en la Montaña Oriental Leonesa y, de paso, coronar la modesta peña Fontasquesa, con excelentes panorámicas sobre los valles de Lillo y Valdeburón. 

El itinerario se inicia en la localidad de Cofiñal, donde tomamos la carretera del puerto de las Señales durante unos 800 metros, para coger una pista a la derecha, que nos adentra en el hayedo de Tronisco.

Tras disfrutar de un bucólico bosque de hayas, el camino nos conducirá hasta la collada Fontasquesa.                      




Una ruta bastante apropiada para la primavera y para esta época otoñal.

 Es un bosque de cuento.




miércoles, 11 de noviembre de 2015

Descálzate los ojos ...






Descálzate
los ojos: 
el mundo es un jardín 
de páginas 
o un libro 

¿qué sabría 
si no fuera por él? 

¿de quién habría aprendido 
tolerancia y bondad 
sino del suelo 
que lo mismo alimenta 
la ortiga que el jazmín? 

si no fuera por la noche 
y el alba 
¿cómo habría tenido la certeza 
de que nada termina 
de que todo termina 
de que se llora hasta la última lágrima 
y luego nos despierta 
la serenidad? 

¿cómo habría escrito versos 
sin escuchar el ritmo 
de la lluvia? 
¿cómo habría escrito prosa 
sin haber visto que la nieve contaba 
de manera distinta la ciudad?
¿de quién aprendí humor 
sino de nubes? 

¿de quién paciencia más que del almendro 
que espera el año entero 
por un día? 

¿de quién pasión más fiel 
que del torrente: 
cada deshielo 
buscando sin dudar 
el mismo cauce? 

¿generosidad de quién sino de octubre 
que marcha hacia el invierno 
derrochando en monedas 
el oro 
que ganó bajo el sol? 

¿de quién sabiduría más que del paisaje 
que en cada ocasión se las arregla 
para hacemos anhelar 
lo que inexorablemente 
le sucede?

José María Parreño




miércoles, 4 de noviembre de 2015

Pero el viento es de otoño ...






El sol rojo brillante,
implacablemente caliente,
pero el viento es de otoño. 

Matsuo Bashô, Otoño




Tachaikovsky: Noviembre.




domingo, 1 de noviembre de 2015

jueves, 22 de octubre de 2015

Antífona del otoño




Valle del Bierzo. León


Yo he nacido aquí junto a las altas lilas del verano
y los verdes racimos amargos de la aurora.

Yo he nacido entre las rosas que han muerto
y el mustio follaje de los jardines de un sueño.

En las transparentes alamedas que canta el ruiseñor
y abre el rocío con su cuchillo de cristal en la mañana.

Como la hoja que cae sobre un sepulcro
yo he pisado al nacer esta piedra y su luz me ha salpicado.

Como el que nace para la música y talla la madera o la roca
y escucha su voz crujir bajo el cincel y no pregunta.

Yo he nacido duro de corazón y equivocado,
pero vosotros me habéis dado la tierna mano de la primavera.

El que sopla las estaciones y hace reverdecer al árbol muerto
ha mirado esta rama joven que no ardía.

Al consumido en su luz y al que el amor destierra
mis días por igual se han parecido.

Como aquel que al entrar en su casa se encuentra con la mar
y goza y es feliz y se queda con ella para siempre.




Yo he nacido aquí antes de que mi corazón se diera cuenta
y una dulce mujer se acercara a mi sombra como madre.

Desde entonces he sido melancólico y triste
porque he contado los astros y la lluvia y la arena.

De lo ajeno he tenido la bondad de la tierra
y de lo mío la nada en su infinita certeza.

He visto a los hombres mirar hacia el cielo
como buscando la vida que junto a ti se les niega.

Y he padecido con el dolor entre todos
y no he cerrado la puerta al florecido en su odio.

Al que marcado con saliva se esconde de los muchos
lo he elegido más cerca de mi corazón que a los otros.

Y he contemplado a los pájaros
resolver en el vuelo el misterio del aire.


Villafranca del Bierzo


Yo he nacido aquí junto a la piedra de Cluny
donde brota el mirto su tallo en la maleza.

Pero no he sido feliz,
mi memoria se ha cansado de llover y esperarte.

Nada pudo la abundante espiga del dolor contra nosotros,
cuanto más me iba, más tu amor me aprisionaba.

Y así he sido claro bajo el sol y también fuente
donde vienen a beber desde el fondo del mundo las estatuas.

Y un día, un día como hoy resplandeciente y puro
rozado tal vez por el deseo se acercó a la ventana mi figura.

Y al ver todo transido de pétalo aquel cuerpo
salí como siguiéndola y me perdí en su calle.

Yo te he amado pequeño pueblo entre dos ríos
donde supo mi corazón el don de la palabra y las alondras.


Juan Carlos Mestre, Lo que sé de mí, de Antífona del otoño en el Valle del Bierzo