"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..."(Miguel de Unamuno)


jueves, 11 de junio de 2015

¡Enhorabuena!

 
 

 


Hay un lugar en España donde poder asomarse a la cuna de la civilización, donde poder aprender las primeras lenguas que conoció la historia y que acabaron por modelar nuestra cultura (sumerio, egipcio jeroglífico, hebreo, griego, latín...) y donde conocer cómo nació la escritura y la espiritualidad de las grandes religiones. Ese lugar único se llama Instituto Bíblico y Oriental, tiene su sede en León y quien lo impulsó y luchó por que aquí se instalara fue un sabio humilde y tranquilo, Jesús García Recio, su director, a quien el Gobierno acaba de conceder la orden civil de Alfonso X el Sabio, una de las más altas distinciones en el campo de la cultura «en atención a los méritos y circunstancias que concurren en su persona», como reza la disposición publicada el miércoles en el BOE y firmada por el ministro José Ignacio Wert.
 
Reponiéndose aún de una fiebre que le impidió viajar el pasado fin de semana a Dallas —el IBO ya cuenta con delegaciones en Madrid, Valladolid, Santiago, Pamplona y Texas, además de en la capital leonesa y Cistierna—, García Recio confesaba haber recibido la noticia «como vecino de un pueblo pequeño que soy» —reside durante no pocas temporadas en su Aleje natal, la plena Montaña Oriental leonesa—, esto es, «sorprendido». «Es un galardón inmerecido porque, la verdad, no creo reunir los méritos suficientes para ello», sostuvo. «Así es como me lo he tomado pero con eso no quiero minusvalorar la distinción ni mucho menos; al tratarse de un reconocimiento social, español, relacionado con la cultura y con la historia, que es principalmente lo que aquí nos ocupa, pues me siento muy complacido y agradecido».
Sencillo como siempre («no estoy hecho a grandes distinciones»), García Recio cree que el sentido principal del ingreso es la existencia del IBO y de su museo, «esa es la razón fundamental del premio, creo yo, esta obra que tenemos entre manos y que tenemos que conseguir que cada vez esté más presente en nuestra tierra y nuestro país», dijo. Por eso, se felicitó de que desde el Gobierno se haya «valorado» la institución con sede principal en la Real Colegiata de San Isidoro y consideró que el reconocimiento a su persona «es algo bueno para el Instituto Bíblico». Y es que en todo caso, como recalcó, la distinción «no es para mí, sino para la Biblia y el Oriente, que es lo que realmente ha pesado».
 
Eminencia mundial
 
Nacido en 1958, Jesús García Recio manifestó desde niño un profundo interés por las civilizaciones del Oriente antiguo, la Biblia y las lenguas orientales, por lo que con 17 años se traslada a Madrid para encontrar allí a quien sería su gran maestro, Alejandro Díez Macho, profesor de hebreo y arameo en la Universidad Complutense y quien, al comprobar el talento y precocidad del joven leonés, nombró su bibliotecario y ayudante.
En 1987 es ordenado sacerdote al tiempo que se licencia en Teología; en 1988 se licencia en Filología Semítica, doctorándose en dicha materia; en 1989 se licencia en Ciencias Bíblicas por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma y a continuación completa su formación en lengua acadia y en historia y religión mesopotámica con los más grandes expertos y en universidades como la Libre de Bruselas o la Sorbona de París para convertirse en discípulo del profesor J.J.A. Van Dijk en Amsterdam.
Y fue este eminente asiriólogo holandés quien, a su fallecimiento, legó al erudito leonés sus muy importantes fondos bibliográficos y museísticos. Jesús García Recio, desoyendo la oferta multimillonaria de una universidad americana, hizo de ellos la base del Instituto Bíblico y Oriental de León, cuyo museo fue inaugurado por la reina doña Sofía en 2009.
 
Fuente: Diario de León
 
 
 
 

2 comentarios:

  1. Ya simagino que noerescatalana, sino del Reino de León, pero temandoel virolai, por aquello de Rosa de abril, graciaspor tus comentarios y ánimos

    Rosa d'abril, morena de la serra,
    de Montserrat estel,
    il·luminau la catalana terra;
    guiau-nos cap al cel.

    Amb serra d'or los angelets serraren
    eixos torons per fer-vos un palau;
    Reina del Cel que els serafins baixaren,
    dau-nos abric dins vostre mantell blau.

    Alba naixent d'estrelles coronada,
    ciutat de Déu que sommià David,
    a vostres peus la lluna s'és posada,
    lo sol sos raigs vos dóna per vestit.

    Dels catalans sempre sereu Princesa,
    dels espanyols estrella d'Orient,
    siau pels bons pilar de fortalesa,
    pels pecadors lo port de salvament.

    Donau consol a qui la pàtria enyora
    sens veure mai los cims de Montserrat;
    en terra i mar oïu a qui us implora,
    tornau a Déu los cors que l'han deixat.

    Mística font de l'aigua de la vida,
    rajau del cel al cor de mon país;
    dons i virtuts deixau-li per florida;
    feu-ne, si us plau, lo vostre paradís.

    Ditxosos ulls, Maria, los que us vegen!
    ditxós lo cor que s'obre a vostra llum!
    Rosa del cel que els Serafins voltegen,
    a ma oració donau vostre perfum.

    Cedre gentil del Líbano corona,
    arbre d'encens, palmera de Sion,
    lo fruit sagrat que vostra amor nos dóna
    és Jesucrist, lo Redemptor del món.

    Amb vostre nom comença nostra història,
    i és Montserrat lo nostre Sinaí;
    sien per tots l'escala de la Glòria
    eixos penyals coberts de romaní.

    Rosa d'abril, morena de la serra,
    de Montserrat estel,
    il·luminau la catalana terra

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    1. ¡Muchas gracias, Sinretorno! Un detalle precioso y como leonesa te lo agradezco mucho.
      Esta Rosa de abril es de todos, ya lo creo.

      Un abrazo.

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