"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..."(Miguel de Unamuno)


martes, 4 de febrero de 2014

Bella metáfora

 
 
 
 

“Solo con el corazón se puede ver con claridad. Lo esencial es invisible a los ojos".
 
 
A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: "¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?" Pero en cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?" Solamente con estos detalles creen conocerle. Si les decimos a las personas mayores: "He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado", jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: "He visto una casa que vale cien mil francos". Entonces exclaman entusiasmados: "¡Oh, qué preciosa es!"

De tal manera, si les decimos: "La prueba de que el principito ha existido está en que era un muchachito encantador, que reía y quería un cordero. Querer un cordero es prueba de que se existe", las personas mayores se encogerán de hombros y nos dirán que somos unos niños. Pero si les decimos: "el planeta de donde venía el principito era el asteroide B 612", quedarán convencidas y no se preocuparán de hacer más preguntas. Son así. No hay por qué guardarles rencor. Los niños deben ser muy indulgentes con las personas mayores.
 
 
Antoine  de Saint-Exupéry. El principito
 
 
El diálogo entre el principito y el zorro es un verdadero canto a la amistad, a la esencia de las relaciones humanas...  
 
 

 
 
 
 
 

6 comentarios:

  1. La frase me ha encantado Rosa, es realmente cierta. Un fuerte abrazo y buen fin de semana amiga.

    ResponderEliminar
  2. Amo ese libro porque está escrito con una delicadeza especial.
    Una brazo.

    ResponderEliminar
  3. Hola Rosa, a través del blog de Princesa Nadie, he llegado al tuyo y me gustan tus entradas, así que, si me lo permites me quedo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Me encanta El Principito. Es una lectura para todas las edades pero que se ve diferente con los años.
    La esencia de las relaciones humanas se ha perdido porqué ponemos por delante las etiquetas (edad, país...) a las sensaciones y sentimientos que tenemos cuando estamos junto a ellos.

    Muchas veces el corazón es cegado por los ojos de uno mismo. Quizá deberíamos aprender a convivir. Sin etiquetas.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  5. Me ha gustado tu entrada Rosa.
    Te deseo una feliz semana, un beso

    ResponderEliminar
  6. Me encanta el principito por su sencillez y profundidad a la vez.Todos tenemos algo de niños.
    Hermoso blog.
    Abrazos

    ResponderEliminar