Los valles de la Tercia y Arbas, el municipio de Villamanín y sus alrededores
"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..." (Miguel de Unamuno)
domingo, 15 de febrero de 2015
sábado, 14 de febrero de 2015
Las mañanas transcurren claras...
Las mañanas transcurren claras
y desiertas. Así se abrían tus ojos
en otro tiempo. La mañana
fluía lentamente, era una gorga
de luz inmóvil. Callaba.
Tú callabas, viva. Las cosas
existían bajo tus ojos
(sin pena, sin fiebre, sin sombra)
como un claro mar en la mañana.
Luz, donde estás tú está la mañana.
Tú eras la vida y las cosas.
Despiertos en ti respirábamos
bajo el cielo que perdura en nosotros.
Sin pena, sin fiebre entonces,
sin esta pesada sombra del día,
poblado y distinto. Oh luz,
claridad lejana, aliento
vehemente: vuelve tus ojos
inmóviles, claros, hacia nosotros.
La mañana que pasa es oscura
sin la luz de tus ojos.
y desiertas. Así se abrían tus ojos
en otro tiempo. La mañana
fluía lentamente, era una gorga
de luz inmóvil. Callaba.
Tú callabas, viva. Las cosas
existían bajo tus ojos
(sin pena, sin fiebre, sin sombra)
como un claro mar en la mañana.
Luz, donde estás tú está la mañana.
Tú eras la vida y las cosas.
Despiertos en ti respirábamos
bajo el cielo que perdura en nosotros.
Sin pena, sin fiebre entonces,
sin esta pesada sombra del día,
poblado y distinto. Oh luz,
claridad lejana, aliento
vehemente: vuelve tus ojos
inmóviles, claros, hacia nosotros.
La mañana que pasa es oscura
sin la luz de tus ojos.
Cesare Pavese, “Las mañanas transcurren claras”
martes, 10 de febrero de 2015
Pobre osezno
Oscar Montero es un vecino de la localidad leonesa de Prioro, perteneciente a la Montaña Oriental Leonesa (Parque Regional Picos de Europa), que el pasado sábado se llevó una de las mayores sorpresas de su vida cuando, desde la ventana de su casa, vio como un osezno subía por las escaleras que conducen a la puerta principal de la vivienda. "Al principio no supe muy bien de qué tipo de animal se trataba, pensé que era un perro grande, pero al fijarme me di cuenta de que era un esbardo, que subía tranquilamente por las escaleras", ha declarado este joven palentino de 26 años que decidió hace dos irse a residir a la montaña leonesa para "cambiar de aires" y "echar una mano a unos amigos".
"Mi primer impulso fue salir y tocarlo, pero luego no lo hice porque me advirtieron de que, al tratarse de una cría, la madre podría estar cerca y era peligroso".
Explica que vio al animal poco después de las dos de la tarde. El joven tuvo tiempo para hacer una foto al osezno, en la que el animal aparece prácticamente enterrado hasta el cuello en la nieve, y de llamar a un vecino del pueblo para comentarle lo que estaba viviendo. "Cuando iba a hacer un vídeo con el teléfono y abrí la puerta de la vivienda, el animal se dio la vuelta y rápidamente se escabulló por detrás de la casa", comenta Óscar Montero, que considera que el animal pudo desorientarse a causa de la gran nevada caída y que incluso se internó en el pueblo buscando alimento.
"En cualquier caso, la aparición del oso me alegró el día, ya que llevábamos varios días incomunicados por la nieve y habíamos estado dos días y medio sin electricidad", agrega. El joven comenta que en los dos años que lleva residiendo en Prioro la nevada de los últimos días es la más grande que ha visto, y añade que mucho vecinos afirman que en los últimos 20 años no había caído tanta nieve en el pueblo. Prioro, que dista unos 60 km de la capital de la provincia, apenas supera los cuatrocientos habitantes y está a 1.120 metros de altitud, aunque el punto más alto del concejo llega hasta los 1.720 metros.
Óscar Montero se considera "sobrepasado" por el "éxito" que su foto ha tenido en las redes sociales y explica que ha recibido centenares de comentarios sobre la misma. "Hoy han sido los medios de comunicación los que me están llamando para hacerme entrevistas y pedirme permiso para reproducir la foto, que la cedo encantado", ha concluido.
Su fotografía es ejemplo de cómo el temporal modifica los hábitos de los animales y les pasa mucha factura. "Hemos visto cerca jabalíes, venados... tienen un gran problema con la comida y se nota", comenta. Pero esa mirada del osezno es única, no se le irá jamás.
En la cordillera cantábrica hay 230 osos pardos, según datos de la Fundación Oso Pardo, y la pauta general de estos animales es que al llegar el invierno hibernen. "Hay casos de hembras con crías que no lo hacen porque permanecer activas, si tienen comida cerca, les puede compensar el esfuerzo energético que supone cuidar a los oseznos", explica Guillermo Palomero, presidente de la fundación.
Palomero prefiere no precipitarse al dar una respuesta al porqué el animal subió las escaleras de la vivienda de Montero, pero sí aclara, que en la zona hay una osa con dos crías y que estos grupos familiares suelen ser bastante sólidos. Resulta, por tanto, "improbable que un osezno se separe de su madre, salvo que haya pasado algo".
Pobre osezno, cuánta hambre tenía que tener... pobrecín...
domingo, 8 de febrero de 2015
Contemplar la nieve
Ahora –
Vamos a contemplar la nieve
hasta caer de cansancio.
Matsuo Bashō
Vamos a contemplar la nieve
hasta caer de cansancio.
Matsuo Bashō
Busdongo y Golpejar de la Tercia, grabado los días 20, 21 y 22 de enero de 2015, con las máquinas exploradoras que transitaban todos los días para dejar la línea lo mejor posible.
viernes, 6 de febrero de 2015
Cuando mi pensamiento...
Cuando mi pensamiento va hacia ti, se perfuma;
tu mirar es tan dulce, que se torna profundo.
Bajo tus pies desnudos aún hay blancor de espuma,
y en tus labios compendias la alegría del mundo...
tu mirar es tan dulce, que se torna profundo.
Bajo tus pies desnudos aún hay blancor de espuma,
y en tus labios compendias la alegría del mundo...
Rubén Darío
martes, 3 de febrero de 2015
Vacas rescatadas
En Babia, vacas rescatadas tras la última nevada en la montaña leonesa. Y yo pensando que este año no iba a nevar...
¡Vacas valientes!
domingo, 1 de febrero de 2015
Sin miedo...
El agua tiene sus mundos:
el de la nieve encantada,
el peregrino del río,
el de la ola en volandas,
el ermitaño de un pozo
el de las lluvias de plata.
Jaime García-Máiquez
Villamanín. Nevada enero de 2015
¡Contundente nevada!
Te equivocas, sin duda. Alguna vez alcanzan
tus manos el milagro;
en medio de los días indistintos,
tu indigencia, de pronto, toca un fulgor que vale
más que el oro puro:
con plenitud respira tu pecho el raro don
de la felicidad. Y bien quisieras
que nunca se apagara la intensidad que vives.
Después, cuando parece que todo se ha cumplido,
te entregas, cabizbajo, a la añoranza
del breve resplandor maravilloso
que hizo hermosa tu vida y sortilegio el mundo.
Tu error está en creer que la luz se termina.
Al cabo de los años he llegado a saber
que en la naturaleza del milagro
se funden lo fugaz y lo perenne.
Tras su apariencia efímera,
el relámpago sigue viviendo en quien lo vio.
Porque su luz transforma y ya no eres
el hombre aquel que fuiste antes de que en tus ojos,
de que en el fondo oscuro de tu ser fulgurase.
No, la luz no se acaba, si de verdad fue tuya.
Jamás se extingue. Está ocurriendo siempre.
Mira dentro de ti,
con esperanza, sin melancolía.
No conoce la muerte la luz del corazón.
Contigo vivirá mientras tú seas:
no en el recuerdo, sino en tu presente,
en el día continuo del sueño de tu vida.
Eloy Sánchez Rosillo, Luz que nunca se extingue.
Camina, camina con esperanza en tu corazón.
Y nunca caminarás solo,
nunca caminarás solo...
Gracias, José Antonio. Siempre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






