"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..."(Miguel de Unamuno)


miércoles, 9 de enero de 2013

Invierno para beberlo


 
 


 

El invierno ha llegado al llamado de alguien
y las miradas emigran hacia los calores conocidos.
Esta noche el viento arrastra sus chales de viento,
tejed queridos pájaros míos un techo de cantos sobre las avenidas

Oíd crepitar el arco iris mojado
bajo el peso de los pájaros se ha plegado.

La amargura teme a las intemperies
pero nos queda un poco de ceniza del ocaso.
Golondrinas de mi pecho qué mal hacéis
sacudiendo siempre ese abanico vegetal.

Seducciones de antesala en grado de aguardiente,
alejemos en seguida el coche de las nieves,
bebo lentamente tus miradas de justas calorías

El salón se hincha con el vapor de las bocas,
las miradas congeladas cuelgan de la lámpara
y hay moscas
sobre los suspiros petrificados.
 
 

 


Los ojos están llenos de un líquido viajero
y cada ojo tiene un perfume especial.
El silencio es una planta que brota al interior
si el corazón conserva su calefacción igual.

Afuera se acerca el coche de las nieves
trayendo su termómetro de ultratumba,
y me adormezco con el ruido del piano lunar
cuando se estrujan las nubes y cae la lluvia.
 
Cae
nieve con gusto a universo.
Cae
nieve que huele a mar.

Cae
nieve perfecta de los violines.
Cae
la nieve sobre las mariposas.

Cae
nieve en copos de olores,
la nieve en tubo inconsistente.

Cae
nieve a paso de flor,
nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo.
 


 

 
Simiente de sonido de campanas
sobre los naufragios más lejanos.
Calentad vuestros suspiros en los bolsillos
que el cielo peina sus nubes antiguas
siguiendo los gestos de nuestras manos.

Lágrimas astrológicas sobre nuestras miserias
y sobre la cabeza del patriarca guardián del frío.
El cielo emblanquece nuestra atmósfera
entre las palabras heladas a medio camino.
Ahora que el patriarca se ha dormido,
la nieve se desliza se desliza,
se desliza
desde su barba pulida


Vicente Huidobro
 
 
 
 
 
 
 
 

4 comentarios:

  1. Un precioso escrito aderezado con unas fotografías magníficas. Me ha encantado Rosa. Un fuerte abrazo, espero de corazón que hayas comenzado muy bien el año amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro, Pepe, lo mismo te deseo.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Qué bonita es tu tierra. Me encantan esos paisajes. La primera vez que vi montañas con árboles fue en León. Era muy pequeña. En mi tierra desértica eso no existe. Me impactó ver montañas verdes.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad, las montañas son muy bonitas, nevadas o verdes, siempre son bonitas.

      Un beso.

      Eliminar