"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..."(Miguel de Unamuno)


sábado, 27 de abril de 2013

Entre lirios de montaña...


 
 
 
 Lirios de montaña en el valle de Arbas
 
 
 
El ritmo de la montaña es lento, la primavera llega despacio, los lirios ya florecen en el valle...
 
 
 

 


Yo sé que me has bautizado con un nombre.
Cuando lo escuché, casi no pude creerlo.
Era un punto en el cosmos que se perdía….
era mucho… y era nada…
No sé si es que nacía o me volvía a encontrar,
temblaba mi espíritu, como las hojas del lirio,
que un día hace muchos años
encontré en la montaña
y lo traje, hasta mí para plantarlo.

Te he pedido un nombre, poeta… y me lo has dado.
Yo lo recibo agradecida.
Pero deja que te pregunte:
¿Cómo fue? ¿Cómo fue que lo pensaste?..
Aquí estoy como asombrada.
Me llamas lirio del campo
y esa soy yo poeta, bien lo sé.
Mi alma tiene de salvajes raíces
el sabor de la tierra.
Soy el lirio del campo, que está erguido y lozano
cuando en la selva crece,
que siente la caricia,
de la lluvia que lo moja,
que del ave
su canción de arrullos y trino, la conoce,
y se va en la voz del río cuando cruza la montaña.

¿Sabes poeta
que siempre quise ser un lirio?
Y tú,
que has presentido mi alma,
me has transformado en lirio
cuando te pedí un nombre.


Francisco Pérez Febres-Cordero





martes, 16 de abril de 2013

En el cielo...


 

Sagrada Familia (detalle). Bronzino



 

 
 
Ave Maria de Caccini.



 

jueves, 11 de abril de 2013

Eternidad



 
 
 
 
 

Quien a sí encadenare una alegría,
malogrará la vida alada.
Pero quien la alegría besare en su aleteo,
vive en el alba de la eternidad.

 
William Blake
 

 
 
 

domingo, 7 de abril de 2013

Sin título


 
 

 


"En tus ojos mi rostro, en los míos el tuyo. En los rostros descansan los corazones fieles. ¿Dónde podríamos encontrar dos mejores hemisferios sin un norte definido, sin un occidente declinante? Aquello que muere no estaba mezclado con igualdad. Si nuestros corazones son uno, o nuestro amor semejante, ninguno desfallecerá, ninguno morirá".
 
(Tristán e Isolda)

 
Música maravillosa de la ópera Tristán e Isolda de Richard Wagner, perteneciente al Acto III, Liebestod (muerte de amor de Isolda).  Hay un momento en el que Isolda vuelve, unos instantes, a la vida. En ese preciso momento, llamado en alemán el Liebestod, la muerte de amor, el compositor Wagner expresará así ya toda la emoción de la obra en un final extraordinario. Es, por tanto ya, el final ahora del drama, y el comienzo, realmente, del amor. Una rosa y una vid crecen de sus respectivas tumbas y se entrelazan.
Merece la pena escucharlo.
 
 
 
Rogelio de Egusquiza Barrena - Tristán e Isolda (La muerte)
 
 
 
"Se volvió hacia oriente y rezó a Dios. Luego descubrió un poco el cuerpo, se acostó junto a él, le besó la boca y el rostro y lo abrazó estrechamente; así, su cuerpo junto al de él, sus labios unidos a los de él, entregó su alma; murió junto a él, por el dolor que le dio su muerte"

(Tristán e Isolda)




 
 
 

martes, 2 de abril de 2013

Aromas de montaña

 
 
 

Espino blanco

 
 
 

Orégano





Romero


 
 
 

Tomillo


 
 
Tomillo limón