"...Y allí arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador..."(Miguel de Unamuno)


jueves, 30 de agosto de 2012

San Juan Degollado, santo patrono de Villamanín








El 29 de agosto se celebra el día más importante de las fiestas de Villamanín. Nuestro Santo Patrón es san Juan Degollado.

 
 
San Juan Bautista. Leonardo da Vinci
 
 
Siempre se suele hablar en las fiestas de la música, de la caldereta de cordero, de los fuegos artificiales y de todas las actividades propias de estos días. Pero hoy, voy a dedicar la entrada a la figura de san Juan el Bautista.

Era hijo del sacerdote Zacarías y de su esposa Isabel.  Es el Precursor de Jesucristo, el que anuncia y prepara la llegada del Mesías, motivo de alegría para todos los hombres.
 
Juan comenzó a predicar y a bautizar en el desierto «el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba Judea, cuando Herodes era tetrarca de Galilea,  en tiempo de los sumos sacerdotes Anás y Caifás».
Así, la fecha aproximada del inicio de la actividad del Bautista estaría en torno al año 28 de nuestra era.
Se definió a sí mismo como «voz que clama en el desierto: "rectificad los caminos del Señor"», con lo cual cumplía expresamente las profecías de Isaías y Malaquías.
Juan enfatizó en la predicación y en el bautismo para la conversión del pueblo. Según los Evangelios, bautizó también a Jesús en el río Jordán y lo reconoció como Mesías. Ese momento supuso el inicio de la actividad mesiánica de Jesús. Algunos autores señalan que comenzó  más bien con el arresto de Juan por parte de Herodes Antipas.
 
Poco después (antes de la muerte de Jesús, hacia el año 30), fue encarcelado y decapitado por orden de Herodes Antipas, en la fortaleza de Maqueronte.
 
Juan dudó de Jesucristo a pesar de haberlo reconocido como el Cordero de Dios, pero estando en la cárcel, envió mensajeros para asegurarse de que era realmente el Mesías esperado:

Mateo 11:2-4 "Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis".
 
El mismo Jesús lo consideró como el más grande entre los hombres, aunque el más chico en el reino de los cielos es mayor que él:

Mateo 11:11 "De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él" (refiriéndose a que Juan no pudo escuchar el mensaje de Jesús en la época de su actividad mesiánica).
 
La Iglesia Católica celebra su fiesta principal el 24 de junio (seis meses antes de Navidad pues, según el Evangelio, su madre, santa Isabel, estaba embarazada de seis meses cuando el ángel anunció a su prima, la Virgen María, que sería madre del Mesías).
Es el único santo que se festeja el día de su nacimiento. La Iglesia celebra normalmente la fiesta de los santos el día de su muerte, que es el día de su nacimiento a la vida eterna. Hace una excepción con san Juan,  al haber sido santificado en el vientre de su madre.

Y el 29 de agosto se conmemora su decapitación (Degollación de san Juan Bautista).
 
 


Salomé con la cabeza de Juan el Bautista. Caravaggio

 
 
Muerte de Juan el Bautista


Herodes había mandado poner preso a Juan Bautista, y lo había llevado encadenado a la prisión, por causa de Herodías, esposa de su hermano Filipos, con la cual Herodes se había ido a vivir en unión libre. Porque Juan le decía a Herodes: "No le está permitido irse a vivir con la mujer de su hermano". Herodías le tenía un gran odio por esto a Juan Bautista y quería hacerlo matar, pero no podía porque Herodes le tenía un profundo respeto a Juan y lo consideraba un hombre santo y lo protegía, y al oírlo hablar se quedaba pensativo y temeroso, y lo escuchaba con gusto.

Pero llegó el día oportuno, cuando Herodes en su cumpleaños dio un gran banquete a todos los principales de la ciudad. Entró a la fiesta la hija de Herodías
(Salomé) y bailó; el baile le gustó mucho a Herodes, y le prometió con juramento: "Pídeme lo que quieras y te lo daré, aunque sea la mitad de mi reino".

La muchacha fue donde su madre y le preguntó: "¿Qué debo pedir?". Ella le dijo: "Pide la cabeza de Juan Bautista". Ella entró corriendo a donde estaba el rey y le dijo: "Quiero que ahora mismo me des en una bandeja, la cabeza de Juan Bautista".

El rey se llenó de tristeza, pero para no contrariar a la muchacha y porque se imaginaba que debía cumplir ese vano juramento, mandó a uno de su guardia a que fuera a la cárcel y le trajera la cabeza de Juan. El otro fue a la prisión, le cortó la cabeza y la trajo en una bandeja y se la dio a la muchacha y la muchacha se la dio a su madre. Al enterarse los discípulos de Juan vinieron y le dieron sepultura.


 (Marcos 6, 17-29)

 
La iglesia nos invita a celebrar el mensaje de san Juan: una vida de entrega a Dios sin reserva, consecuente hasta el final. Prefirió morir antes de traicionar la Verdad.
 


Os dejo un vídeo muy bien realizado
 
 
 
 
 
El día 29 se procesiona la imagen de san Juan por las calles de Villamanín, y después asistimos a la Santa Misa.
Nuestro párroco, don Elpidio, lleva en Villamanín desde 1963, ha vivido 48 años en estas montañas. Una vida de servicio continuo, atendiendo los pueblos de todo el Municipio.
 
Y ésta es nuestra iglesia (no nacimos ninguno en Villamanín, somos de León, pero queremos a este pueblo). Es pequeña y muy acogedora, con planta de cruz latina y con factura exterior propia de la arquitectura de la zona. 
 


Parroquia de san Juan Degollado en Villamanín



Interior de la Iglesia.
Imagen Manuel Hompanera
 
 
 
Los frescos que aparecen encima del ábside, representan la escena de la degollación de san Juan, realizados por el pintor asturiano Paulino Vicente Hijo  (apodado "el Joven" o "el Mozo", "el Mozu" para los asturianos) 
 
 
Unas reflexiones de don Elpidio a propósito de la Procesión:
 

¿Continúa la Procesión de San Juan Degollado en Villamanín?

-Si, si, porque estas manifestaciones populares a la gente les gusta. No cabe duda que la participación en la procesión a la gente le gusta. Pero, ahora, en estos tiempos ha decaído mucho la piedad personal A la gente le cuesta mucho el silencio y escuchar al que tiene algo que decir sobre el evangelio. Son tantos los mensajes que se lanzan que se escucha muy poco.

-¿Por qué es tan importante escuchar?

-Porque si uno no escucha no interioriza nada. Cuando yo era pequeño el maestro nos decía que una cosa es oir y otra escuchar. Y a Dios hay que escucharlo, dejar que hable en el corazón, porque sino ni te enteras ni le puedes seguir de cerca. (Fuente: Noticias de Gordón)


Las homilías de don Elpidio me gustan mucho. Muy claras.


Este año no hemos estado en las fiestas pero, en honor a nuestro santo patrón, sirvan estas fotografías de fuegos artificiales anteriores, realizadas por mi marido. A mí me encantan, aunque él dice que las fotos son "del montón"; de todas formas me encantan...
 
Como amablemente sugiere mi amiga Clarissa, son imágenes poderosas, como
 
  ESTALLIDOS DE VERDAD

 


 
 

 
 







 

martes, 28 de agosto de 2012

No salgas fuera de ti...




 


"No salgas fuera de ti, vuelve a ti, 
en el interior del hombre habita la verdad

San Agustín


Hoy, es el día dedicado a san Agustín; sus Confesiones han sido una guía luminosa en mi vida.

Cómo por las criaturas se llega a conocer al Creador


"Yo, Señor, sé con certeza que os amo, y no tengo duda en ello. Heristeis mi corazón con vuestra palabra y luego al punto os amé. Además de esto, también el cielo, la tierra y todas las criaturas que en ellos se contienen por todas partes me están diciendo que os ame [...]

Pero ¿qué es lo que yo amo cuando os amo? No es hermosura corpórea, ni bondad transitoria, ni luz material agradable a estos ojos; no suaves melodías de cualesquiera canciones, no la gustosa fragancia de las flores, ungüento o aromas; no la dulzura del maná, o la miel, ni finalmente deleite alguno que pertenezca al tacto o a otros sentidos del cuerpo.

Nada de eso es lo que amo, cuando amo a mi Dios; y no obstante eso, amo una cierta luz, una cierta armonía, una cierta fragancia, un cierto manjar y un cierto deleite cuando amo a mi Dios, que es luz, melodía, fragancia, alimento y deleite de mi alma. Resplandece entonces en mi alma una luz que no ocupa lugar; se percibe un sonido que no lo arrebata el tiempo; se siente fragancia que no la esparce el aire; se recibe gusto de un manjar que no se consume comiéndose; y se posee estrechamente un bien tan delicioso, que por más que se goce y se sacie el deseo, nunca puede dejarse por fastidio. Pues todo esto es lo que amo cuando amo a mi Dios.

Pero ¿qué viene a ser esto? Yo pregunté a la tierra y respondió: «No soy yo eso»; y cuantas cosas se contienen en la tierra me respondieron lo mismo. Preguntéle al mar y a los abismos, y a todos los animales que viven en las aguas y respondieron: «No somos tu Dios; búscale más arriba de nosotros». Pregunté al aire que respiramos y respondió todo él con los que le habitan: «Anaxímenes [filósofo del siglo VI a. de C. que enseñaba que el aire es infinito y principio de todas las cosas] se engaña porque no soy tu Dios». Pregunté al cielo, Sol, Luna y estrellas, y me dijeron: «Tampoco somos nosotros ese Dios que buscas». Entonces dije a todas las cosas que por todas partes rodean mis sentidos: «Ya que todas vosotras me habéis dicho que no sois mi Dios, decidme por lo menos algo de él». Y con una gran voz clamaron todas: «Él es el que nos ha hecho».

San Agustín, Las Confesiones, 10,6



Luces del Norte - by El Coleccionista de Instantes . on 500px




Buscó a Dios apasionadamente, y nos dejó esta hermosa oración después de su conversión:



Tarde te amé 


¡Tarde te amé, 

hermosura tan antigua y tan nueva, 

tarde te amé! 

Y ves que tú estabas dentro de mí y yo fuera, 

y por fuera te buscaba; 

y deforme como era, 

me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. 

Tú estabas conmigo, mas yo no lo estaba contigo. 

Me retenían lejos de ti aquellas cosas 

que, si no estuviesen en ti, no serían. 

Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera: 

brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera; 

Exhalaste tu perfume y respiré, 

y suspiro por ti; 

Gusté de ti, y siento hambre y sed; 

Me tocaste y me abrasé en tu paz. 

 
"Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está 

inquieto hasta que descanse en ti" 



 


miércoles, 22 de agosto de 2012

Noche serena









Oda VIII: Noche Serena

                                                                                 A Don Loarte

Cuando contemplo el cielo
de innumerables luces adornado,
y miro hacia el suelo
de noche rodeado,
en sueño y en olvido sepultado,

el amor y la pena
despiertan en mi pecho un ansia ardiente;
despiden larga vena
los ojos hechos fuente;
Loarte y digo al fin con voz doliente:

«Morada de grandeza,
templo de claridad y hermosura,
el alma, que a tu alteza
nació, ¿qué desventura
la tiene en esta cárcel baja, escura?

¿Qué mortal desatino
de la verdad aleja así el sentido,
que, de tu bien divino
olvidado, perdido
sigue la vana sombra, el bien fingido?

El hombre está entregado
al sueño, de su suerte no cuidando;
y, con paso callado,
el cielo, vueltas dando,
las horas del vivir le va hurtando.

¡Oh, despertad, mortales!
Mirad con atención en vuestro daño.
Las almas inmortales,
hechas a bien tamaño,
¿podrán vivir de sombra y de engaño?

¡Ay, levantad los ojos
aquesta celestial eterna esfera!
burlaréis los antojos
de aquesa lisonjera
vida, con cuanto teme y cuanto espera.

¿Es más que un breve punto
el bajo y torpe suelo, comparado
con ese gran trasunto,
do vive mejorado
lo que es, lo que será, lo que ha pasado?

Quien mira el gran concierto
de aquestos resplandores eternales,
su movimiento cierto
sus pasos desiguales
y en proporción concorde tan iguales;

la luna cómo mueve
la plateada rueda, y va en pos della
la luz do el saber llueve,
y la graciosa estrella
de amor la sigue reluciente y bella;

y cómo otro camino
prosigue el sanguinoso Marte airado,
y el Júpiter benino,
de bienes mil cercado,
serena el cielo con su rayo amado;

rodéase en la cumbre
Saturno, padre de los siglos de oro;
tras él la muchedumbre
del reluciente coro
su luz va repartiendo y su tesoro:

¿quién es el que esto mira
y precia la bajeza de la tierra,
y no gime y suspira
y rompe lo que encierra
el alma y destos bienes la destierra?

Aquí vive el contento,
aquí reina la paz; aquí, asentado
en rico y alto asiento,
está el Amor sagrado,
de glorias y deleites rodeado.

Inmensa hermosura
aquí se muestra toda, y resplandece
clarísima luz pura,
que jamás anochece;
eterna primavera aquí florece.

¡Oh campos verdaderos!
¡Oh prados con verdad frescos y amenos!
¡Riquísimos mineros!
¡Oh deleitosos senos!
¡Repuestos valles, de mil bienes llenos!»


Fray Luis de León



 


jueves, 9 de agosto de 2012

El Canto de la Tierra





“Que todas tus obras te alaben, Señor, para que nosotros te amemos; y que te amemos nosotros para que te alaben tus obras, esas obras que tienen en el tiempo un principio y un fin, una aurora y un atardecer, crecimiento y mengua, hermosura e imperfección; y todo esto, en parte de manera manifiesta y en parte de modo oculto, fueron hechas por ti, pero no de ti sino de la nada”.

San Agustín

 
San Agustín, como uno de los grandes clásicos del saber humano, es capaz de expresar en pocas y medidas palabras, un gran sentimiento humano.
Poder decir mucho con poco es un arte extraordinario. La concisión y la brevedad en la profundidad del pensamiento es sinónimo de perfección literaria. Y san Agustín la tiene.




 

martes, 7 de agosto de 2012

La montaña de la vida



"La cima es la mitad del camino"
Ed Visteurs


"...Y cuando la montaña de la vida
   nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
   amar la inmensidad que es de amor encendida
   ¡y ardor en la fusión de nuestros pechos mismos!"
   
Rubén Dario
 

"¿Por qué escalar el Everest? Porque está allí...puesto por Dios".

Achille Ratti (Papa Pío XI)
 

“Vive tu vida como si subieras una montaña. De vez en cuando mira la cumbre, pero más importante es admirar las cosas bellas del camino. Sube despacio, firme, y disfruta cada momento. Las vistas desde la cima serán el regalo perfecto tras el viaje.”

Harold V. Melchert
 
 
"...Ronca es la americana cordillera,
nevada, hirsuta y dura,
planetaria:
allí yace el azul de los azules..."

Pablo Neruda


"Allá a lo lejos, sobre la negrura de un pinar que escalaba un monte, corría una pincelada violeta y la tarde pasaba silenciosa mientras el cielo heróico se enrojecía con rojos resplandores".

Pío Baroja

 
"El camino de la montaña, como el de la vida, no se recorre con las piernas, sino con el corazón. Por eso, como escaladora, siempre conduzco mi cuerpo allá donde un día mis ojos lo soñaron".

Ana María Giraldo
 

"Nuestro camino no es por fáciles prados de hierba, sino que es un sendero de montaña escarpado y lleno de dificultades. Pero siempre hacia adelante, hacia arriba, hacia el sol".

Ruth Westheimer


"No hay atajos a la cumbre. Debemos subir la montaña paso a paso, por nosotros mismos".

Judi Adler

 
"Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cual es la estrella que lo guía".

Antoine de Saint-Exupéry


¿Escalar una montaña? ¿Volar como los pájaros? ¿Para qué? ¿Para dejar la piel?¿Es todo eso humanamente constructivo? Pues sí, lo es; sobre todo cuando uno lo ha soñado desde la infancia y ha hecho de ese sueño su forma de vida.

René Ghilini




Montañas, ¿por qué hay en vosotras tanta belleza?
Lord Byron



jueves, 2 de agosto de 2012

Aire, no te vendas

 
 
 




No, aire,
no te vendas,
que no te canalicen,
que no te entuben,
que no te encajen
ni te compriman,
que no te hagan tabletas,
que no te metan en una botella,
cuidado!...




Oda al aire


Andando en un camino
encontré al aire,
lo saludé y le dije
con respeto:
“Me alegro
de que por una vez
dejes tu transparencia,
así hablaremos”.
Él incansable,
bailó, movió las hojas,
sacudió con su risa
el polvo de mis suelas,
y levantando toda
su azul arboladura,
su esqueleto de vidrio,
sus párpados de brisa,
inmóvil como un mástil
se mantuvo escuchándome.

Yo le besé su capa
de rey del cielo,
me envolví en su bandera
de seda celestial
y le dije:
monarca o camarada,
hilo, corola o ave,
no sé quien eres, pero
una cosa te pido,
no te vendas.

El agua se vendió
y de las cañerías
en el desierto
he visto
terminarse las gotas
y el mundo pobre, el pueblo
caminar con su sed
tambaleando en la arena.


Vi la luz de la noche
racionada,
la gran luz en la casa
de los ricos.
Todo es aurora en los
nuevos jardines suspendidos,
todo es oscuridad
en la terrible
sombra del callejón.


De allí la noche,
madre madrastra,
sale
con un puñal en medio
de sus ojos de búho,
y un grito, un crimen,
se levantan y apagan
tragados por la sombra.

No, aire,
no te vendas,
que no te canalicen,
que no te entuben,
que no te encajen
ni te compriman,
que no te hagan tabletas,
que no te metan en una botella,
cuidado!

llámame
cuando me necesites,
yo soy el poeta hijo
de pobres, padre, tío,
primo, hermano carnal
y concuñado
de los pobres, de todos,
de mi patria y de las otras,
de los pobres que viven junto al río,
y de los que en la altura
de la vertical cordillera
pican piedra,
clavan tablas,
cosen ropa,
cortan leña,
muelen tierra,
y por eso
yo quiero que respiren,
tú eres lo único que tienen,
por eso eres
transparente,
para que vean
lo que vendrá mañana,
por eso existes,
aire,
déjate respirar,
no te encadenes,
no te fíes de nadie
que venga en automóvil
a examinarte,
déjalos,
ríete de ellos,
vuélales el sombrero,
no aceptes
sus proposiciones,
vamos juntos
bailando por el mundo,
derribando las flores
del manzano,
entrando en las ventanas,
silbando juntos,
silbando
melodías
de ayer y de mañana,
ya vendrá un día
en que libertaremos
la luz y el agua,
la tierra, el hombre,
y todo para todos
será, como tú eres.
Por eso, ahora,
cuidado!
y ven conmigo,
nos queda mucho
que bailar y cantar,
vamos
a lo largo del mar,
a lo alto de los montes,
vamos
donde esté floreciendo
la nueva primavera
y en un golpe de viento
y canto
repartamos las flores,
el aroma, los frutos,
el aire
de mañana.

 

Pablo Neruda. Odas Elementales